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HISTORIAS


By Romeo y Romeo - Posted on 12 March 2009

Era una tarde fría, de esas de finales del invierno, cuando ya el día comienza a crecer, dejando menos espacio para la noche.


 


Javi es un chico moreno de contextura normal, altura promedio, algo grueso para su 1,75 Mt de altura, cabellos negros algo largo. Ojos…grises pueden ser? Labios finos, con bastante vello en su pecho y abdomen.  Se miraba en el espejo de su cuarto de baño, decidiendo si se afeitaba la barba de dos dias o la dejaba tal cual esta


-Estaré más sexy? Se preguntaba a sí mismo.  – A él no le gustaba que me la dejara….Me la voy a dejar.


 


Una ducha rápida, vestirse con su camisa D&G, manga larga, ceñida al cuerpo. Pantalones Lacoste, Chaqueta de Benetton.  Iría de caza, así que hay que ponerse guapo.


 


Al salir del metro en Gran Vía, estaba frente a la salida que da a la calle Hortaleza, disponiéndose a caminar por esa calle hasta que recordó que no iría a los lugares que frecuentaba con su ex. Asi que subió por Fuencarral, para dirigirse a la Plaza de Chueca.


 


El maremágnum de gente que iba y venía le hizo perder la orientación y termino en un bar de quien sabe que calle en Chueca.


Tocaba el piano y cantaba un fornido negro, que cantaba con acento latinoamericano (cubano quizás). Había gente en el bar, que impresionaba pequeño, pero era mucho más grande. Había parejas que bajaban y subían las escaleras.


 


- Primera vez que vienes por aquí? Fue la pregunta del Barman que le saco de sus pensamientos.


-Si…bueno no. Veras creo que he estado antes. Contesto Javi.


-Quizás con los antiguos dueños. Lo vendieron hace un año y se hizo una reforma. El sótano no estaba antes. Que te sirvo?


-Un Bayle. Con mucho hielo.


 


Javi se dio la vuelta en redondo para ver el resto del local. A pesar del decorado, muy bien cuidado, estilo deportivo, pero con clara tendencia gay, tanto para ellos como para ellas, le parecía que había estado.


 


-Como se llama el Bar? Le preguntó al Barman cuando le trajo la bebida


-Se llama:……La salva de aplausos al pianista no dejo que Javi escuchará bien el nombre del local, sin embargo no insistió.


 


-Qué hace un chico guapo como tú, en esta barra?. Quien preguntaba era un hombre de unos 40 años o menos (38 ó 39) impecablemente vestido de Armani, con una hermosa sonrisa en su cara, que dejaba ver su cuidad dentadura.


-Buscaba compañía-respondió Javi al tiempo que le ofrecía la banqueta de al lado.  ¿cómo te llamas?


-Lucio. Respondió y tú?


-Javier, pero me dicen Javi.


La charla se hizo entretenida, con anécdotas de lado y lado. Las copas iban y venían, aunque no con mucha frecuencia. –Debo conducir decía Lucio a su interlocutor.


 


Poco después la charla varió de tono:
- Estas con alguien Javi? Preguntó Lucio intentando mostrar desinterés.


-Solo de momento.


-Pues estamos dos solitarios en la barra ahogando nuestras penas. Dice Lucio poniendo su mano en la pierna derecha de Javi.


 


Javi sintió una especie de corrientazo, que le estremeció el cuerpo. Dejo que la mano de Lucio siguiera en su muslo.


-Estas solo desde hace tiempo? Pregunto  Lucio mientras sorbía un poco del Cubata que había pedido.


-Unos dos meses. Javi se acerco a Lucio, rozando sus piernas.


Lucio se sonrió frente a este movimiento de Javi. Su mano acaricio el muslo fuerte de Javi. Luego se deslizo hasta el otro muslo.


-Muy duros los tienes


-La bicicleta-contesto Javi- hago bici 4 veces por semana.


-Se nota, se nota.


Lucio seguía pasando su mano izquierda sobre las piernas de Javi, que sentía como se iba aumentando de tamaño su entrepierna. 


-Debo ir al servicio , dijo Javi, intentando calmarse.


Fue al servicio y se mojo la cara. Le gustaba Lucio. Parecía agradable, muy culto, elegante. Para estar cerca de la cuarentena estaba bien conservado. Expresivos ojos color miel.


De regreso a la barra, Lucio se había quitado la americana. Su camisa dejaba ver un cuerpo cuidado.


-He preguntado si hay un privado libre al barman y me dijo que sí.


-Privado?  Como privado?  Pregunto Javi.


-En el piso de abajo hay mesas  “privadas”, Una especie de habitación. Lucio había puesto las manos en la cintura de Javi. Se fue acercando lentamente hasta que le beso en la boca.


El dulce aliento del beso y su enorme deseo de abrazar a Lucio hicieron el resto. Javi bajaba las escaleras, de la mano de un desconocido. Tenía miedo, pero también curiosidad. Ya tenía 31 años, así que habría que experimentar con un hombre mayor que él.


 


Al llegar al “privado”, se escuchaban gemidos de los “privados” contiguos. Eso ponía a Javi más aún.


 


Los besos y las caricias se siguieron sucediendo entre Lucio y Javi. Apasionadamente se iban quitando uno al otro la ropa.


 


Javi admiraba el tórax de Lucio,  sin grandes músculos en el pectoral, lampiño, más bien afeitado. Le agradaba el camino de vellos que iba desde el ombligo hasta….Lo abrazaba y besaba en cada tetilla, en sus depiladas axilas,  sobre su abdomen….Le quito el slip, que parecía reventarse, intentando guardar el miembro erecto de Lucio. Al bajarlo, afloró un grueso miembro no circuncidado,  muy recto.


Javi lo tomo entre sus manos. Las movía con delicadeza, tratando de echar para atrás la piel. Lo comenzó a chupar suavemente, luego con más fuerza. Mientras su mano derecha tenía ambos huevos, jugueteando con ellos. La izquierda acariciaba la pierna derecha de Lucio.


-Me gusta lo que haces-Lucio tomaba la cabeza de Javi y la empujaba hasta su pubis. –Asi, asi. Lo haces muy bien.


 


Luego de unos minutos, Lucio levanto a Javi que aún permanecía con los pantalones puestos. Volvió a besarlo mientras le bajaba al tiempo pantalón y calzoncillos.


Javi muy velludo, dejaba ver entre todo el vello un miembro viril muy largo, curvado hacia arriba, con un glande húmedo y rosado.


Lucio pasaba sus manos sobre el velludo tórax de Javi, que se estremecía con los movimientos de su amante. Se abrazaron, ambos miembros chocaron como en una especie de beso. Luego, el miembro se Lucio se perdió en el velludo pubis de Javi.


 


Javi se sentó en el sofá, al tiempo que Lucio se arrodillaba entre sus piernas. Chupó el miembro de Javi hasta la raíz. Javi gemía, le impresionaba que Lucio hacia un vacio con su miembro en la boca.


 


Los dedos traviesos de Lucio tenían los huevos de Javi en su mano. Poco a poco se fueron bajando hasta el ano de Javi. Tocaban su ano con sutileza, con placer. Javi abría más las piernas para acomodar la mano de Lucio en su periné.


Lucio empujo a Javi sobre el sofá, boca arriba. Se tumbo sobre Lucio , besando sus finos labios.


-Me gustaría sentir te dentro de mi –Dijo Lucio. Quiero sentir tu miembro en mis entrañas.


 


Javi, que se había preparado para la ocasión, saco del pantalón el preservativo. Se coloco de rodillas sobre el sofá y fue colocándose lentamente la goma sobre su miembro  viril. Lucio lo esperaba  apoyando su rodilla y codo en el sofá, levantado su culo que contraía a la espera del miembro de Javi.


 


Javi  lo penetro limpiamente, el gemido de placer de ambos se confundió en la hab. Javi movía la cadera rítmicamente, como si bailara sobre el sofá, mientras que Lucio hacia lo propio, sin dejar que se saliera.


 


El sudor de ambos se mezclaba cuando Javi volvió a penetrar a Lucio esta vez boca arriba sobre el sofá, descansando sus piernas en el pecho de Javi. Le daba más placer estar en esa posición a Lucio


 


-Dame más fuerte. Exigía Lucio. Javi movía su miembro en un vaivén parecido a un péndulo. Javi se apoyaba sobre sus manos  en el sofá y de cuando en cuando, besaba a Lucio.


 


Javi se sentó sobre el espaldar del sofá, ayudando a Lucio a colocarse nuevamente sobre su miembro.  Ya eran un solo cuerpo. El olor de uno se unía al del otro. Eran cuatro brazos y cuatro piernas unidas por el miembro de Javi. Sus manos ayudaban a Lucio en su sube y baja sobre Javi, cuando sintió el semen en la punta del preservativo. Un chorro fuerte, producto de la abstinencia después de 2 meses de haber cortado con Jaime.


 


Poco después Lucio eyaculo su semen que cayó en sus pies y en los de Javi.


 


Estuvieron abrazados durante un buen rato, acariciándose sus cuerpos, besándose.


 


-No quiero que termine- Decia  Javi, mientras sus dedos se enrredaban en el vello púbico de Lucio.


-No tiene porque. Seguimos en mi casa…o en la tuya si quieres.


 


Ambos se vistieron y subieron las escaleras tomados de la mano.


Una sonrisa cómplice, esbozo el barman luego de  verles alejarse  


 


Hasta la próxima historia


 


 


 

Su voto: Nada Promedio: 5 (un voto)

Es interesante leer este tipo de historias y ver otra perspectiva de las relaciones humanas, del amor, las conquistas, el coqueteo, ademas de la comun ecuacion que siempe manejamos hombre y mujer.

una historia más mi querido Romeo y Romeo, me complace decir que me agrada tu manera de escribir, y la manera tan natural de redactar todos los hechos.

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